Clase 02. El cuerpo humano

El cuerpo humano

La morfología del cuerpo humano varía en gran manera entre las distintas personas. Dependiendo de factores tales como la edad, la raza o las enfermedades, podemos encontrar variantes que habremos de tener en cuenta a la hora de dibujar. Además, tenemos que tener en cuenta los músculos y los huesos que se encuentran debajo de la piel, tanto para dibujar el cuerpo correctamente, como para entender el movimiento.
En el mundo del dibujo aplicado al cómic es importante que, dadas estas diferencias en los personajes, se exageren para darles mayor dramatismo o personalidad.

Empezaremos hablando de lo que hay en el interior del cuerpo, de los huesos y los músculos, y después hablaremos de las diferencias más visibles.

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Esquema esquelético-muscular del cuerpo

El torso humano es bastante particular, aunque para el dibujo nos interesan principalmente los músculos superficiales y algunos huesos más evidentes. Está compuesto por:

  • Músculos
    • Trapecio
    • Deltoide
    • Pectoral Mayor
    • Redondo mayor y menor
    • Infraespinoso
    • Dorsal ancho
    • Serrato mayor
    • Oblicuos externos
    • Recto abdominal
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  • Huesos
    • Clavículas
    • Costillas
    • Esternón
    • Omoplatos
    • Columna vertebral
    • Pelvis
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Estos huesos y músculos provocan que el torso tenga su particular forma, aunque también depende del sexo.

A la hora de dibujar, hemos de pensar que el torso se divide en dos partes, la parte superior donde destacan los pectorales, y la parte inferior donde se encuentran los abdominales.
Dependiendo del sexo, el tronco tendrá dos formas: rectangular en el hombre y en forma de “ocho” en la mujer. Tendremos en cuenta además que las formas del torso serán más redondeadas en la mujer que en el hombre, debido a la grasa que ella acumula.

Diferencias morfológicas entre edades

Desde el nacimiento hasta la muerte, el cuerpo humano pasa por dos procesos, el crecimiento y el envejecimiento. Dependiendo de la edad, cambiarán las proporciones y la forma del cuerpo, siendo estos cambios mucho más destacados durante los primeros años de edad.

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De 0 a 1 año

Los bebés cambian rápidamente durante su primer año de vida. Sus músculos y sus huesos aun no están del todo desarrollados, por eso sus formas son redondeadas y suaves. Mientras que el cuello apenas está definido, las manos y los pies son bastante grandes en relación al cuerpo. Las piernas y el torso miden básicamente igual.
Su altura suele ser al año de aproximadamente 4 cabezas, midiendo la cabeza alrededor de 15 centímetros de altura. Al nacer, la altura ronda las 3 cabezas, pero ya que antes del año no se suele empezar a andar, los niños más pequeños se representan tumbados y con los miembros encogidos.
Los rasgos de la cara, a excepción de los ojos, son bastante pequeños y suavizados, ya que todavía están por desarrollarse. Los ojos, en cambio, tienen prácticamente el mismo tamaño que en la persona adulta.
Los dos sexos tienen proporciones prácticamente iguales.

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De 1 a 3 años

En este periodo, los músculos y los huesos empiezan a crecer, especialmente los de las piernas, y las formas se empiezan a definir un poco. Piernas y torso miden prácticamente lo mismo.
La altura alcanza ya las 5 cabezas a los 3 años de edad, y además la cabeza ha aumentado hasta los 16 centímetros y medio.
Los rasgos de la cara comienzan a definirse más, aunque conservan aún esa redondez. La cara se afila al desarrollarse la mandíbula y empezar a utilizar los dientes.
Los dos sexos tienen proporciones prácticamente iguales.

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De 3 a 5 años

Alrededor de los 5 años empieza a notarse en el cuerpo algunos huesos y músculos, de tal manera que las formas se definen más, y no son tan redondeadas. Las piernas han crecido mucho, y ahora son alrededor de una cabeza más grandes que el torso.
Llegado este periodo, la altura alcanza ya las 6 cabezas y el tamaño de su cabeza es de casi 18 centímetros.
Los rasgos del rostro también han crecido proporcionalmente y se han afinado.
Los dos sexos tienen proporciones prácticamente iguales.

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De 5 a 10 años

A esta edad músculos y huesos están prácticamente desarrollados, y el niño se parecerá bastante a un adulto en miniatura y con las manos, pies y cabeza demasiado grandes.
A los 10 años, el niño ya ha alcanzado la altura de 7 cabezas, y el tamaño de su cabeza ha crecido hasta alcanzar los 19 centímetros.
La cara cada vez tiene rasgos más similares a los que tendrá cuando llegue a adulto, y empiezan a tener su propia personalidad.
Los dos sexos tienen proporciones prácticamente iguales, aunque se empiezan a distinguir ya pequeños rasgos distintivos en el rostro y en la complexión.

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De 10 a 15 años

Este es el periodo de la adolescencia, en el cual el cuerpo sufre importantes cambios físicos que dependerán del sexo y que harán que se distingan uno del otro en las etapas posteriores.

  • Hombres: los hombres desarrollan una mayor envergadura de hombros y se les marca más la cintura. Además, empiezan a desarrollar vello en todo el cuerpo, especialmente en la zona púbica, las axilas y la cara.
  • Mujeres: las mujeres en la adolescencia terminan de desarrollar su aparato reproductor, y por ello su cuerpo se prepara para albergar un hipotético bebé. Los pechos crecen y se desarrollan, la cintura se estrecha y las caderas se ensanchan También desarrollan vello en el cuerpo, especialmente en la zona púbica y las axilas, aunque no en la cara.

Las diferencias entre sexos empiezan a, pues, a remarcarse de forma notable. Durante esta edad, la mujer suele detener su crecimiento, aunque el hombre todavía continúa creciendo un poco más.
Los rasgos del rostro están básicamente definidos, más en las mujeres que en los hombres.
Con esta edad, la altura alcanza normalmente las 7 cabezas y media y la cabeza posee un tamaño de casi 23 centímetros . La cabeza alcanza el tamaño que tendrá en la edad adulta.

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De 15 a 30 años

En esta edad, los rasgos se consideran ya dentro de la edad adulta. Al detenerse el crecimiento, la altura ronda entre las 7 cabezas y media y las 8 cabezas, siendo esta última medida más común en hombres. Los rasgos de la cara adquieren definitivamente su identidad.

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De 30 a 50 años

De los 30 a los 50 años, el cuerpo deja atrás el proceso de crecimiento para empezar con el de envejecimiento. Debido al paso de los años, la piel empieza a aflojarse y se empiezan a formar las primeras arrugas, que se suelen corresponder con las zonas de mayor expresión. En la cara, en concreto, se forman arrugas en las comisuras de los labios, en los extremos de los ojos y en la frente.
La piel empieza a colgar en el cuello, el pecho y el vientre, ya que pierde elasticidad. Además, comienzan a aparecer manchas, especialmente en las manos, la cara y los hombros, debido a la acción del sol y el oxígeno.
En el hombre puede comenzar en esta etapa la calvicie, que afecta a la cabeza. En la mujer, los pechos comienzan a caerse. En ambos, comienzan a aparecer canas en el pelo.
Los rasgos de la cara habrán continuado su lento crecimiento, así que estarán aún más marcados.

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De 50 a 70 años

A esta edad, los músculos y los huesos comienzan a desgastarse en gran medida y a debilitarse debido a la falta de calcio. Además, y por esto mismo, los dientes se empiezan a caer y en consecuencia las mejillas se hunden. Ya que los huesos cada vez están mas débiles, se comprimen con el peso del cuerpo, y la altura total desciende; aunque la cabeza conserva su tamaño, el cráneo tiende a achatarse también.
Se cae también el vello del cuerpo, ya que la piel cada vez cede más y la grasa comienza a desaparecer, haciendo que la masa corporal descienda. Las extremidades, en concreto, pierden más masa corporal que el tronco, por lo que parecen excesivamente delgadas.
Las articulaciones empiezan a marcarse de manera evidente, al tiempo que empiezan a destacarse las venas y las arterias. Esto es porque el riego sanguíneo tarda más en llegar a todo el cuerpo.
La cara y las manos se cubren de arrugas y manchas, y el pelo se vuelve prácticamente blanco.

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De 70 a 80 años

Con esta edad, el cuerpo tiene prácticamente los mismos rasgos que antes, pero bastante más marcados. La debilidad del cuerpo es extrema.

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Diferencias morfológicas de complexión

La complexión humana puede ser muy variada, y cada una posee características diferentes.

Complexión delgada

Las personas de complexión delgada tienen la particularidad de que sus huesos se marcan mucho debido a una masa muscular más debilitada. En especial, destacan las clavículas, las costillas, los omoplatos, las vértebras y las caderas. Las manos y los pies parecen mucho más grandes en comparación con el cuerpo.

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Complexión atlética

Las personas de complexión atlética poseen unos músculos bastante desarrollados, y poca grasa en el cuerpo. En los hombres, se marcan mucho más los músculos, especialmente el trapecio, los bíceps, los pectorales, los abdominales y los cuádriceps.

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Complexión gruesa

Las personas de complexión gruesa son aquellas que poseen gran volumen muscular y unos huesos grandes y desarrollados. A menudo, tienen bastante grasa entre los músculos, pero esto no siempre es así. Los músculos más desarrollados suelen ser los de brazos y piernas.
Se posee una complexión gruesa cuando una persona gana mucho peso en un periodo breve, con el paso de los años al tener una complexión atlética y cuando se adelgaza después de haber tenido una complexión obesa.

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Complexión obesa

Las personas de complexión obesa son aquellas que tienen un porcentaje de grasa corporal muy elevado, por lo que sus músculos tienden a ser bastante débiles. La grasa se acumulará en los abdominales especialmente, en los muslos, la cadera, las nalgas, el pecho, la parte interior del brazo, la barbilla y las mejillas.
La formas de una persona obesa son redondeadas pero no están firmes. A menudo tienen depresiones, ya que la piel no está firme (“piel de naranja”).

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Diferencias morfológicas entre razas

Las diferencias morfológicas entre las distintas razas son bastante pocas, pese a lo que se pueda creer, y se concentran principalmente en los rasgos del rostro.

Se distinguen principalmente cuatro tipos de razas, con varias subcategorías:

  • Caucásica o Leucoderma
    • Nórdica
    • Báltica
    • Alpina
    • Eslava
    • Mediterránea
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  • Negroide o Melanoderma
    • Sudanesa
    • Nilótica
    • Somalí
    • Pigmea
    • Joisán
    • Bantú
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  • Mongoloide o Xantoderma
    • Asiática
    • Indonesia
    • Polinesia
    • Maorí
    • Esquimal
    • Lapona
    • Amerindia
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  • Australoide
    • Aborigen australiana
    • Vedda
    • Melanesia
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Complexión

Caucásico: la raza caucásica suele tener una complexión media, y las alturas son de todo tipo.
Negroide: la raza negroide tiende a tener un mayor volumen muscular que el resto de las razas, especialmente en piernas y brazos. Además, suelen tener una mayor altura.
Mongoloide: la raza mongoloide suele tener una complexión pequeña y una altura no demasiado alta. Suelen tener las extremidades más cortas que el resto de las razas, y un torso más desarrollado.
Australoide: la raza australoide suele poseer una complexión media o pequeña, y no son demasiado altos.

Rostro

Caucásico: la raza caucásica puede tener rostros de todo tipo, aunque tiende a que sea alargado. La frente suele ser bastante recta y el mentón puede ser de muchos tipos.
Negroide: la raza negroide tiende a tener rostros anchos, de mandíbulas grandes y a tener una frente baja. La barbilla puede ser de muchos tipos.
Mongoloide: la raza mongoloide posee una cara ancha y plana, una frente recta, y un mentón pequeño
Australoide: la raza australoide suele tener un rostro redondeado y plano, con la frente bastante baja. El arco ciliar (el hueso que se encuentra en las cejas), es muy marcado.

Piel

Caucásico: la piel caucásica suele ser de color claro, aunque está tan mezclada que resulta difícil hacer una definición exacta. El tono de piel va desde un blanco cremoso y enrojecido de la piel nórdica, hasta el tono tostado mediterráneo.
Negroide: la piel negra va desde un tono tostado rojizo o dorado, hasta un marrón oscuro azulado.
Mongoloide: la piel en la raza mongoloide tiene un tono claro que tiende hacia el color amarillento, ya sea desde el amarillo cremoso hasta el amarillo tostado.
Australoide: la piel australoide suele ser bastante oscura, desde un castaño a un marrón oscuro.

Pelo

Caucásico: el pelo en la raza caucásica posee casi la totalidad de los tonos. En las razas nórdicas existe una predisposición al pelo rubio, y existe un pequeño porcentaje de personas con el pelo rojo. El pelo puede ser además tanto liso como rizado, teniendo tendencia hacia el primero, y es bastante fino.
El vello corporal suele ser mucho más abundante que en las demás razas.
Negroide: el pelo de la raza negroide es de color oscuro, desde el negro azabache hasta el castaño. El pelo suele ser muy rizado, grueso y crespo.
Mongoloide: el pelo mongoloide suele ser de color negro o castaño oscuro. El pelo suele ser liso y bastante fino. Poseen muy poco vello corporal.
Australoide: el pelo australoide suele ser de color oscuro, aunque tienen algunos casos de pelo rubio, especialmente en niños. Su pelo es rizado y grueso, aunque no tanto como el negroide.

Ojos

Caucásico: los ojos caucásicos poseen casi la totalidad de los tonos, aunque tienen tendencia hacia los tonos azules, verdes y violetas. Los ojos son grandes y redondeados o almendrados.
Negroide: los ojos negroides suelen ser de color bastante oscuro, siendo bastante raros los casos en los que viran hacia el verde o al azul. Los ojos son redondeados o almendrados.
Mongoloide: los ojos mongoloides suelen ser de color oscuro, negros o castaños. Hay muy pocos casos de ojos de otras tonalidades. Los ojos tienen una forma rasgada debido a la brida mongólica, repliegue cutáneo que tapa el párpado y parte del lagrimal.
Australoide: los ojos australoides son de color oscuro, negros o castaños. Suelen ser redondeados o almendrados.

Nariz

Caucásico: la nariz de la raza caucásica suele tener muchas formas, aunque es bastante normal que sean de tamaño grande y con un puente destacado. Las formas son bastante diversas, y van desde la forma aguileña hasta la redondeada.
Negroide: la nariz en la raza negroide tiende a ser bastante chata y a tener muy poco puente. Las fosas nasales son bastante grandes.
Mongoloide: la nariz mongoloide se parece bastante a la negroide, ya que el puente también es muy pequeño y suele ser más redondeada.
Australoide: la nariz australoide es corta y chata, con un puente pequeño. Las fosas nasales suelen tener un gran tamaño.

Labios

Caucásico: los labios caucásicos pueden ser de cualquier forma.
Negroide: la labios negroides suelen ser bastante gruesos y de color oscuro.
Mongoloide: la labios mongoloides pueden ser de cualquier forma, y de color claro.
Australoide: los labios australoides suelen ser gruesos y de color oscuro.

Ejemplos de morfologías en el cómic

En el ámbito del cómic, y dependiendo como siempre del estilo, se representa de formas muy diversas las distintas morfologías humanas.

Cómic americano

En el cómic americano, se intentan representar de manera realista las distintas razas, edades y morfología, marcando sus características más destacadas sin llegar a la exageración. El problema se hay en ocasiones en que los personajes son muy parecidos entre ellos al estar tan idealizados.

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Cómic Europeo

En el cómic europeo se utiliza bastante una pequeña exageración de las formas para representar los distintos tipos de morfologías. Se basa sobre todo en la intuición y en los prototipos.

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Manga

El manga, debido a su simplicidad, tiene algunos problemas para la distinción de personajes. En ocasiones, los sexos se pueden llegar a confundir, y la edad también puede ser muy ambigua.
Según el estilo sea, al igual que con las proporciones, encontraremos distintos tipos de representaciones:

  • En el manga kodomo (para niños) el dibujo no se preocupa por representación real y tiende a la exageración simplificada, porque está destinado al público infantil.
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  • En el manga shōjo (para chicas adolescentes) debido a su suavidad y simplicidad, tiene problemas para la representación de personajes, por lo que se apoya en complementos como la ropa o los peinados para distinguir a unos de los otros.
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  • En el manga shōnen (para chicos adolescentes) el dibujo suele distinguir muy bien unas morfologías de las otras usando una mezcla entre expresiones realistas y la exageración simplificada.
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  • En el manga seinen (para hombres adultos) el dibujo suele ser bastante realista y se preocupa mucho de representar correctamente las distintas morfologías de los personajes.
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  • En el manga josei (para mujeres adultas), el dibujo cobra más realismo, pero no hay tanta preocupación por la correcta representación y se tiende a simplificar mucho.
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Cartoon

En el cómic cartoon, se hace especialmente notable el uso de la exageración y de los estereotipos a la hora de representar la raza, la edad o la morfología de cada persona, de tal manera que es muy sencillo distinguir a unos personajes de los otros.

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